En este artículo os hablamos de los alumnos con inteligencia límite. Características, detección y estrategias metodológicas para el aula serán los puntos clave que trataremos. 

¿Qué es la inteligencia límite?

Las personas con inteligencia límite son aquellas cuyas capacidades intelectuales están ligeramente por debajo de la media esperada. Por ello, si el cociente intelectual se encuentra entre 70 y 85, podemos hablar de inteligencia límite. La OMS considera una media entre 85 y 115 de CI como dentro de la norma.

Estas personas manifiestan dificultades en el ámbito escolar, en habilidades sociales y en competencias comunicativas. Además, presentan déficits adaptativos en su vida doméstica, en el autocontrol y en su cuidado personal.

Esta dificultades han de presentarse, a la hora de emitir un diagnóstico en, al menos, dos de ellas.

Se trata de niños, aparentemente sin dificultades y con bastante autonomía pero que necesitan atención específica.

Características de los Alumnos con inteligencia límite.

Debemos tener claro que las personas con inteligencia límite son tan diferentes entre sí como las que no presentan este tipo de limitación. No obstante, podemos establecer una serie de características que se presentan en la mayoría de los casos.

Además, hay que tener presente que el  hecho de tener menor capacidad cognitiva no siempre supone que tengan mermadas otras capacidades o inteligencias y es clave para su desarrollo y para su autoestima que estas se identifiquen y se potencien.

Las características que se manifiestan en este alumnado son las siguientes:

  • Se trata de niños, aparentemente, algo inmaduros, lo cual es normal puesto que hay un desfase entre  su edad mental y su edad cronológica. Esta disonancia se hace más evidente en la adolescencia, puesto que los intereses no coinciden con los de su grupo de iguales.
  • Su proceso de aprendizaje es  más lento que el de otros niños de su edad. A menudo se esfuerzan mucho, pero no siempre logran superar sus dificultades para comprender.
  • Tienen dificultades  a la hora de adquirir  los contenidos abstractos.
  • Suelen presentar dificultades en la lectoescritura y la comprensión lectora.
  • A menudo parecen distraídos y les cuesta mantener la atención. Esto se debe a que tienen dificultades para seguir la secuencia de una explicación y como consecuencia su atención se dispersa.
  • En las relaciones afectivas suelen presentar déficits: relacionarse con las demás personas, hacer amigos y conservarlos, tener pareja y formar una familia, pueden suponer un reto importante.
  • Suelen  tener  escasa  iniciativa y limitada capacidad para generar mecanismos racionales que les permitan la resolución de situaciones cotidianas.
  • Pueden tener dificultades en las habilidades sociales puesto que, como hemos dicho anteriormente, sus intereses no coinciden con los de su grupo de edad.
  • No presentan rasgos físicos aparentes. Esta aparente “normalidad” tiene ventajas y también inconvenientes: les hace sentirse incomprendidos por familiares, a veces por profesionales, pero sobre todo por parte de las personas con quienes establecen relaciones secundarias.
  • Tienen más probabilidad de presentar cuadros de ansiedad y/o depresión, así como miedos.
  • Pueden tener baja autoestima e inseguridad.
  • Presentan baja tolerancia a la frustración y vulnerabilidad emocional, lo que les hace tener dificultades para controlar sus estallidos emocionales.

¿Cómo detectar un niño con inteligencia límite?

Lo normal es que, tanto en casa como  el colegio,  se detecten las dificultades en primer lugar. Una vez derivado, el orientador del centro realizará la evaluación psicopedagógica, descartando cualquier otro déficit.

Por ello, como docente, te será útil conocer una serie de indicadores según su edad.

Principalemnte, suelen presentar como indicadores un retraso en el desarrollo psicomotor, lo que les supone:

  • Adquisición tardía de la marcha
  • Retraso en la adquisición del control postural
  • Déficit en la coordinación Lenguaje
  • Inicio tardío de las etapas del lenguaje.

En esta etapa, suelen presentar dificultades en el juego simbólico, en la lecto-escritura y en aspectos psicomotrices.

  • Escasa imaginación y creatividad
  • Patrones de imitación poco desarrollados Lenguaje
  • Pobre desarrollo del lenguaje a nivel expresivo y comprensivo
  • Retraso en el desarrollo de la coordinación óculo-manual
  • Retraso en la adquisición de la lecto-escritura
  • Alteraciones en aspectos motores: lateralidad, psicomotricidad fina, equilibrio
  • Alteración de los procesos psicológicos básicos: atención, percepción, memoria, concentración, discriminación, simbolización, representación y categorización.

Entre los 6-12 años, los alumnos con inteligencia límite, presentan mayores dificultades de socialización en el contexto escolar.

  • Comportamientos inadecuados por constantes llamadas de atención y/o por pasar desapercibidos.
  • Búsqueda excesiva de la protección de figuras de referencia adultas en la escuela
  • Identificación en el juego con grupos de menor edad
  • Dificultad en el pensamiento y razonamiento lógico
  • Mayor posibilidad de presentar alteraciones comunicativas: dislalias, disfemias, disfasias, dislexias, disgrafías, disortografías y discalculias
  • Baja resistencia a la fatiga
  • En los últimos años de esta etapa presentan exceso o defecto de intencionalidad comunicativa.

Durante esta etapa podrán presentar indicadores relacionados con aspectos cognitivos y psicosociales.

  • Desfase curricular de dos o tres años al principio de la segunda etapa de la ESO que se va incrementando a lo largo de la etapa
  • Fase del pensamiento abstracto incompleta, desarrollada hasta los primeros estadios
  • Dificultad en la organización de la orientación espacio-temporal
  • Dificultad en la comprensión lectora fundamentalmente en pasivas e inferenciales
  • Mayor dificultad en las habilidades académicas instrumentales que en las manipulativas
  • Dificultad en la planificación y organización de tareas
  • Dificultad de organización del ocio y tiempo libre
  • Falta de estrategias adaptativas para resolver conflictos interpersonales
  • Inhibición para la utilización de recursos comunitarios que requieran de una actividad grupal
  • Vulnerabilidad social y emocional, sufriendo incluso acoso escolar.
  • Mayor incidencia de trastornos de salud mental que se mantendrán a lo largo de su ciclo vital

Principales estrategias para estos alumnos

Por último, como docente, es posible que tengas en algun momento de tu vida algún alumnos con inteligencia límite en tu aula. Por ello, has de conocer y dominar una serie de estrategias. Aquí te dejamos una relación de estrategias metodológicas y didácticas. Además, tienes ciertas estrategias didácticas y de evaluación para estos alumnos.

  • Deberás tener en cuenta que su proceso de aprendizaje es lento y que necesitan apoyo y más tiempo que su grupo de referencia.
  • Facilítales la organización y planificación de actividades, situaciones y tiempos.
  • Haz que participen en programas de mejora de funciones ejecutivas y de habilidades no cognitivas (autonomía, motivación y perseverancia en la tarea).
  • Planifica y desarrolla actividades que supongan mecanizar, repetir y aprender siguiendo un modelo previo.
  • Facilita, en coordinación con la familia, la mayor autonomía en el desempeño de tareas, rutinas y habilidades de la vida diaria y escolar.
  • Garantiza entornos seguros que favorezcan el desarrollo positivo de su autoestima y sus habilidades sociales.
  • Deberás entrenar su capacidad para solucionar problemas desconocidos mediante la adaptación y la flexibilidad cognitiva.
  • Trabaja con ellos para prevenir y mejorar los déficits en el aprendizaje de la lecto-escritura, cuidando asentar lo mejor posible los prerrequisitos.
  • Reforza el uso de estrategias que faciliten la comprensión lectora.
  • Facilítales ayuda verbal y gráfica para mejorar su nivel de comprensión de las tareas.
  • Refuerza en ellos el desarrollo de las capacidades perceptivo-manipulativas: coordinación visomotora, mejora del trazo, discriminación figura- fondo, memoria de formas, mejora del proceso de análisis- síntesis, de integración visual, etc.
  • Facilitales el uso de materiales manipulativos y visuales para reforzar el aprendizaje de los contenidos en los que pueda encontrar dificultades.
  • Emplea materiales de estimulación multisensorial en el aprendizaje de la lectura.
  • Deberás introducir esquemas y organizadores gráficos para la adquisición de conocimientos.
  • Emplea material informático (programas informáticos y aplicaciones específicas).
  • Utiliza material audio-visual, tutoriales, etc.
  • Facilítales el uso de la calculadora.
  • Programa el currículo de su nivel de escolarización con los estándares de aprendizaje o criterios de evaluación de cada área e ir añadiendo de los demás solo aquellos en los que el alumnado vaya teniendo un progreso.
  • Deberás partir siempre de una secuencia de estándares de aprendizaje o criterios de evaluación que conecte con los inmediatamente anteriores, favoreciendo su zona de desarrollo próximo y permitiendo el acceso a un nivel superior de complejidad.
  • Trata de adecuar de forma personalizada los tiempos de los ejercicios de evaluación a la velocidad de procesamiento que suele estar afectada en este alumnado.