Para tener éxito en la oposición, realizar una buena exposición oral es imprescindible.

A continuación te proporcionamos 5 sencillos consejos, muy básicos, para que la defensa de tu programación y la exposición de tu unidad didáctica sean convincentes y atraigan la atención del tribunal.

1. PREPARA LA INTERVENCIÓN

Obviamente, has de conocer en profundidad la temática que vas a exponer. Para sentirte seguro de lo que vas a decir en público, debe tratarse de un contenido que has trabajado durante meses y que tienes bien asimilado e interiorizado; ello te dará convicción a la hora de hablar.

2. INTERIORIZA UN BUEN ESQUEMA

Este esquema no ha de ser muy extenso (no es una “chuleta”). Es conveniente que lo elabores con letra clara y legible. Hazlo con un tamaño de letra superior al habitual. Esto te ayudará a ver el contenido con una ojeada rápida mientras estás hablando. Recuerda que en las oposiciones docentes solo puedes tener un esquema de la unidad didáctica, no de la defensa de la programación docente.

3. ENTRÉNATE REGULARMENTE

Una exposición oral tiene algo de representación teatral. ¿Te imaginas a un actor o a una actriz que no haya ensayado decena de veces lo que tienen que interpretar? Al igual que eso no sucede, en tu caso también debes buscar estrategias y tiempos para realizar exposiciones regulares a lo largo de tu preparación.

  • En primer lugar, aprovecha todas las oportunidades que te ofrecen en el centro de formación donde te preparas, para que el profesorado preparador te pueda, tras la observación, indicar los aspectos que realizas adecuamente y aquellos que tienes que mejorar.
  • En segundo lugar, utiliza una serie de apoyos interesantes: llevar a cabo la exposición ante el espejo, exponer a familiares y amigos, grabarte en vídeo para evaluarte posteriormente,…

4. VERBALIZA CON CLARIDAD Y DE FORMA PAUSADA

El nerviosismo lógico en estas situaciones, junto con el deseo de comunicar mucha información en un tiempo limitado, te puede llevar a acelerarte al hablar. Este hecho desluce mucho la defensa y exposición que estás realizando. En este caso, podríamos afirmar que “menos es más”. No significa que lo fundamental no tengas que defenderlo y exponerlo, pero has de tener la habilidad de centrar la exposición en lo más relevante y obviar aspectos más secundarios para no dar la impresión de estar “vomitando” información que finalmente no quedaría ni clara ni coherente al tribunal.

Esto requiere entrenamientos frecuentes, no solo para ajustarte al tiempo del que dispones, sino además, para no tener dudas acerca de la información que es relevante que comuniques y aquella de la que puedes prescindir si vas ajustado con el tiempo del que dispones.

5. UTILIZA EL LENGUAJE GESTUAL

Sabemos que un porcentaje muy elevado de la comunicación es “no verbal”. Por ello, es importante:

  • Que mires de forma serena y confiada a todos los miembros del tribunal. Toda persona tiende, cuando expone algo, a mirar a las personas que asienten ante lo que vamos comunicando, pero es un error centrar la atención solo en estos miembros del tribunal. Lo correcto es realizar un “barrido” natural con la mirada hacia todas las personas que integran el tribunal.
  • Que utilices la pizarra, exponiendo de pie. Esto da dinamismo y expresividad a la exposición.
  • Por último, es importante que utilices las manos, para enfatizar lo que verbalices, siempre de forma mesurada. Esto te posibilitará que aportes “convicción” a tu defensa o exposición.